miércoles, 7 de noviembre de 2012

Y el gato ataca...

Agazapado entre la maleza, el felino se prepara. Quieto desde hace mucho rato...el cuerpo tenso, los músculos firmes y preparados para el gran salto. La vista fija en el objetivo, sin parpadear...la mente fría y las garras preparadas, esas garras que han desgarrado y arañado en sin fin de combates por la supervivencia: desde pájaros a sillones, garras siempre listas para atacar.
Pasan los minutos e interperrito, observa a su presa. Extrañamente no se ha movido... quizás ya esté muerta, pero esta bestia diseñada para la matanza no se inmuta  Mueve un poco sus caderas (quizás le duele el trasero de tanto estar rígido en esa posición , pero no importa, esta decidido...
De pronto, algo se mueve!! todos sus músculos en un espasmo se abalanza al unisono hacia adelante...una explosión de poder y energía  milenios de evolución para este momento, el cazador, la bestia fría y decidida, infalible...admirada por miles de generaciones de humanos, que le temen y lo elevaron a la categoría de Dios,  si! en tamaños gigantes como el Ligre o pequeños como un gato callejero...bestias destinadas a cazar y no ser cazados.
 Que pasa? donde esta la presa? ese suculento nosequediabloseraperoseveiadelicioso? en vez de la comida del día  de la demostración de fuerza y sagacidad, solo hay una hoja enredada con maleza...que decepción!! tanta preparación para este infantil error. El felino, curtido en muchas batallas territoriales, se sienta perezosamente  se lava sus partes pudendas mientras mira de reojo a esa impertinente hoja que le hizo pasar ese mal rato vergonzoso  pero que importa? aun así  es y seguirá siendo el rey y seguirá siendo mimado por todos. Con dignidad, se enrosca y duerme dulcemente mientras ronronea de gusto

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